
Muchos de nosotros de chicos soñamos con logros casi imposibles…
Alrededor de mis 15 años se había generado dentro mío una trilogía de estos sueños:
1.- Viajar a la Antártida: No me pregunten por qué… porque no me acuerdo. Tal vez los 48 grados del verano de mi Sin City, sumados a algunos grados más por mi adolescencia hormonalmente tumultuosa, habían hecho coagular esa idea entre mis neuronas que no encontraron mejor manera de expresarlo que a través de un desesperado grito de: ANDA a la ANTARTIDA!!!
2.- Encontrar la cura del cáncer: Bueno, no se lo cuenten a nadie, pero ese (y luego el SIDA) fueron los motivos más fuertes por lo que decidí estudiar medicina. Todavía no encontré la cura, pero no desesperen (o no se enfermen!) que ya llegará. Recuerdo que cada vez que algun diario anunciaba amarillístamente “Se halló la cura del cáncer!”, yo por dentro experimentaba una inmensa satisfacción…. y por otro lado veía cómo se escapaba mi oportunidad para lograr el Nobel (Ah! ese es otro sueño que no está en esta lista!).
3.- Ir a la Luna: acá es donde influyeron los libros de Asimov, las revistas “Muy Interesante” y “Conocer y Saber“, esa idea fantástica de libertad que ofrece la “gravedad cero” del espacio, la paz del mismo, aquella esperanzadora frase de Armstrong, y el deseo de ver una colonización espacial (tal vez me dejé llevar un poco…)
El tema es que hoy puedo anunciar que voy a cumplir uno de estos sueños…
Efectivamente:
Bueno… no mi cuerpo, sino mi nombre.
“Send your name to the moon“, es un programa que pertenece al LRO Project de la NASA, a través del cual podemos anotarnos y enviar nuestro nombre en la próxima sonda: la LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) que orbitará la luna en busca de lugares para futuros alunizajes.
Así que ya saben, quienes quieran venir conmigo, pueden anotarse acá !
Tienen tiempo hasta el 27 de Junio… después no invito más!

LA LUNA
LA LUNA, nuestra constante y cercana compañera celeste, está rodeada por el misterio y las leyendas.
Una de las incógnitas mayores, es precisamente vislumbrar el origen de nuestro satélite. Hay varias teorías al respecto:
De acuerdo a una de ellas, la Luna se habría originado en la Tierra. En efecto, en épocas pretéritas nuestro planeta giraría tan rápidamente sobre su eje que en un momento dado habría expelido parte de si mismo dando origen a nuestro satélite natural.
Otra explica que la Luna era un cuerpo celeste errabundo que al pasar cerca fue capturada por la fuerza gravitatoria de la Tierra.
De acuerdo a otra teoría, La Luna se habría formado por acreción de los escombros producidos por el tremendo impacto de un astro similar a Marte sobre nuestro planeta.
Cualquiera fuere el origen real de la Luna, es posible que no se adecue a ninguna de estas teorías.
Nuestro satélite siempre muestra una cara hacia nosotros y la cara contraria siempre se mantuvo oculta para nosotros por miles de años hasta 1960, que en épico vuelo la sonda soviética “Lunik III” fotografió la faz oculta de la Luna.
En otro aspecto debemos hablar de la poderosa fuerza gravitatoria de la Luna sobre la Tierra produciendo diariamente las mareas y los bultos de mareas que tanta significación tienen para las actividades humanas.
La luna transita por un período de fases que son las siguientes: Luna llena, cuarto menguante, Luna nueva y cuarto creciente.
Un espectáculo magnífico lo constituye un eclipse de luna.
Muchas veces se ha hipotetizado sobre un planeta Tierra sin la Luna. Se ha dicho que la Tierra solitaria giraría tan rápidamente que no se imagina que existencia vital habría sobre la misma.
Es indudable que la Luna es imprescindible para el normal funcionamiento de la Tierra, sobre todo al hacerla girar sobre si misma a la velocidad que lo hace actualmente. Y es muy importante para nuestro planeta en otros aspectos también.
Mucho se ha hablado sobre el influjo de la Luna sobre los seres vivientes y muchas veces es deplorable y ridículo lo que se dice.
Se habla de lobisones, de que la locura de los “lunáticos” es influenciada por la luna, de que hay mayor cantidad de delitos en Luna llena o que durante la misma hay mas nacimientos.
Personalmente, me inclino por la faz amable de la Luna. A través de los siglos ésta ha inspirado a los poetas sobre su belleza, y el delicado influjo que ha producido en el momento mágico de las parejas enamoradas.
Es innegable y comprensible la atracción que ha ejercido en la humanidad a través de los siglos por su luminosidad por ser el segundo astro más brillante del firmamento ante nuestra vista después del Sol.
Adrián Nicolás RIVAROLA Cataluña ESPAÑA Febrero de 2009
[...] Clonadas en la luna =) El homínido se puse de pie, clonó una oveja y pisó la Luna… [...]