La mente del creyente
La semana pasada Rosario soportó una fuerte tormenta que dejó un saldo de ocho muertos, dos de los cuales se encontraban en una carpa-templo evangelista que se desplomó.
Un periodista se acercó al lugar y entrevistó a una mujer que estaba en la carpa en el momento de la tragedia:
Reportero: – Cuéntenos qué sucedió…
Señora: – Fue horrible, gracias a Dios estoy viva.
Reportero: – Pero señora! Aquí murieron dos personas!
La señora no entendió el porqué del tono…

Hombres de poca fé.
El problema es que antes de ser creyente era estúpida.
El problema es que era estúpida, solo del tipo creyente.
Van a necesitar a Dios cuando se les venga el juicio por las dos muertes o por publicidad engañosa.
Algo habrán hecho esos dos…
[...] La mente del creyente [...]
Debe ser que a #dIOS no le gusta que le oren en quinchos improvisados. Acá en La Rioja hace poco pasó lo mismo.